¿Página web o página en Facebook?

Mi negocio ya tiene página en Facebook, ¿para qué necesito un sitio web”.

Esta es una de las afirmaciones más cotidianas a las que nos enfrentamos. La mayoría de las empresas que deciden dar el salto a Internet empiezan creando una página en Facebook pensando que con esto es suficiente.

Comparemos

La verdad es que una página en Facebook es una manera bastante sencilla para comenzar nuestra andadura por la red; es relativamente fácil de crear, gratuita y ofrece una forma simple de subir los contenidos y compartirlos. Además, no es necesario comprometerse demasiado con el esfuerzo que se vaya a invertir en la página ya que eso depende de los objetivos que se marquen. Por el contrario si pensamos en un sitio web, vemos que los requisitos son diferentes y necesita un esfuerzo adicional. Para empezar precisa de mayores costes, ya que tiene que ser diseñado, configurado y actualizado. Su mantenimiento y actualización de contenidos pueden requerir más conocimientos técnicos que una página en Facebook. Además hay que hacer un mayor esfuerzo de marketing para atraer tráfico que es necesario para una estrategia de marketing integral.

Teniendo cuenta estas premisas lo lógico sería pensar que con una sencilla página en Facebook es suficiente para llegar a más clientes y posicionarnos en el mercado pero quizás haya que mirar más detenidamente porque no es oro todo lo que reluce.

Alcance de clientes

Si el objetivo principal de la presencia de una empresa en Internet es la de captar a un mayor número de clientes entonces vamos a comparar qué nos ofrecen ambas opciones. Por un lado Facebook ofrece la posibilidad de llegar a los 1.000 millones de usuarios que forman parte de esta red social mientras que Google tiene un acceso a un público mucho más amplio. Para hacernos una idea, las búsquedas que se realizan en Google son unas 40.000 por segundo, es decir, más de 3.500 millones de búsquedas diarias. Y es solamente un buscador de los muchos que existen. Como se puede deducir de estos datos, el alcance que se pueda conseguir con una página de Facebook es bastante menor que el que se puede obtener con los resultados de los buscadores. Por consiguiente hay que considerar que una web es el la presencia online de un negocio, donde se obtiene información sobre visitas y clientes, donde se concentran las campañas de marketing y donde se obtienen beneficios.

Además hay que tener en cuenta que Facebook tiene un modo muy diferente de funcionar en relación con los buscadores. Para empezar tiene objetivos distintos ya que, buscadores como Google, tratan de ofrecer a sus usuarios un algoritmo que sitúe en lo alto de los resultados los contenidos más relevantes para la búsqueda que han realizado, mientras que Facebook se centra en relaciones de amistad y no entre clientes y empresas. Todo lo que parezca publicidad que no aporte valor al usuario va a tener un alcance más bien pequeño. Por supuesto, si el contenido que se comparta en Facebook desde la web o blog se considera como contenido de valor, es muy posible que llegue a buen puerto (siempre y cuando no sea excesivamente promocional).

Imagen de marca y seguidores

Otra de las grandes ventajas de un sitio web es la posibilidad de customizarlo y utilizarlo sin las limitaciones que Facebook ofrece; limitaciones en personalización de estructura y gestión de contenidos. En una página web se puede reflejar la imagen de marca del cliente tanto en diseño como en gestión de los contenidos; La web es algo único, distintivo y que diferencia a un producto de otros.

En cuanto a los seguidores, Facebook proporciona muy poca información. Solamente hay acceso a los nombres y enlace a su perfil personal. Dar un “me gusta” es muy sencillo pero si alguien hace el esfuerzo de registrarse con su e-mail en una web, eso significa que está realmente interesado en el producto. La calidad de esta conversión puede valer más que cinco seguidores en Facebook. Por otro lado, en la propia web se puede mantener una lista de correos y generar una base de datos a la que se puede acceder cuando sea necesario, cosa que Facebook no permite.

Otra cuestión a tener en cuenta en la relación con los usuarios es saber si las publicaciones llegan efectivamente a todos los seguidores. Con una página estándar, los posts no llegan siempre a todos los seguidores y si se quiere llegar a un público objetivo más numeroso lo mejor es crear campañas de publicidad en Facebook.

¿Facebook, web o ambas?

La verdad es que una página en Facebook jamás podrá sustituir a un sitio web. Lo ideal es combinar las dos plataformas, ya que Facebook es una herramienta muy útil para el trabajo de marketing en redes sociales. Lo interesante es construir una página web, trabajar en el SEO y utilizar Facebook para conseguir seguidores, derivar las visitas para así obtener más tráfico en la página web y hacer crecer la lista de suscriptores. Se pueden utilizar los anuncios de Google y Facebook y una buena página de aterrizaje con una oferta atrayente.

En definitiva, una web da el control sobre la imagen, la marca y los contenidos de una empresa, por eso lo recomendable es utilizar Facebook como parte de una estrategia de marketing multicanal más completa y no como única herramienta.